Ejercicio durante el embarazo



El ejercicio es algo que todo el mundo deberíamos hacer, tanto las embarazadas como el resto de miembros de la sociedad, por ello es de lógica, si normalmente aporta unos beneficios, durante el embarazo también lo hace y tiene una gran importancia, pero como es obvio, no se trata de ejercicios convencionales, sino que requiere un mayor cuidado. Este tipo de ejercicios nos ayuda a fortalecer nuestros músculos para un parto mejor y además nos ayudará a dormir mejor.

Si siempre has llevado una vida sedentaria tienes que hablar con tu médico para que te recomiende el tipo de ejercicio adecuado, y si tu embarazo es considerado de alto riesgo, no deberás moverte demasiado. Sin embargo, si tienes un embarazo normal y quieres mejorar tu forma física y ayuda a la formación sana de tu bebé, comienza con una actividad de tres veces por semana de unos 15-20 minutos de duración. No se trata de aguantar hasta que ya no podamos más o estemos faltas de aire, simplemente cuando veamos que no somos capaces de mantener una conversación con normalidad, deberemos parar. Eso sí, no olvides tener siempre que hagas ejercicio, una botella de agua cerca, mantente hidratada y ponte ropa cómoda y suelta.

En cuanto a los tipos de ejercicios, si no eras antes el embarazo una persona muy activa, deberás realizar actividades suaves como por ejemplo caminar, ya que es muy beneficioso a nivel cardiovascular o puedes comprarte algún DVD de ejercicios específicos para embarazadas, en cualquier tienda de DVD’s encontrarás muchos de ellos. Si lo prefieres puedes inscribirte en cualquier clase de ejercicio aeróbico de baja intensidad.

El baile es también una buena opción para entrenar el corazón y movernos, podemos seguir nosotras mismas los pasos en casa con ayuda de algún DVD o podemos apuntarnos a clases, pero tendremos que evitar en todo momento los saltos y las piruetas, y por último una de las mejores opciones, la natación, ya que al sentirnos ligeras en el agua nos evitamos tener que soportar el peso de la barriga una vez haya crecido y además nos permite trabajar todo el cuerpo. Los ejercicios mencionados son de carácter cardiovascular, no obstante, si lo que queremos es trabajar la flexibilidad y la fuerza, el yoga prenatal es muy recomendable ya que ayuda a mantener el cuerpo flexible y fortalecer los músculos.

El estiramiento nos ayuda a mantener la elasticidad y los ejercicios de estiramiento son idóneos en el momento que finalices tus ejercicios cardiovasculares, por último, si antes del embarazo hacías ejercicio con pesas, ahora puedes seguir haciéndolo sin ningún problema, pero debes tener en cuenta que el peso a levantar debe ser algo menor, lo que podemos contrarrestar aumentando el número de repeticiones.

Si en algún momento del ejercicio sientes dolor en la espalda o pelvis, te mareas o te sientes exhausta, para inmediatamente y acude a un especialista que pueda revisarte. Lo mismo ocurre con la incapacidad para andar, las hemorragias vaginales o la pérdida de líquido por la vagina, no son síntomas normales que debes consultar con el médico para poder estar tranquila. Sin embargo, si tomas las precauciones mínimas y sigues los consejos de tu médico, nada tiene por uqé salir mal, al contrario, se trata de algo que es beneficioso para ambos.