Artículos sobre embarazo y maternidad

Los dolores de cabeza durante el embarazo

Los dolores de cabeza durante el embarazo son muy difíciles ya que los analgésicos de venta libre no son recomendables. Sigue leyendo para ver lo que puedes hacer para aliviar el de cabeza durante el embarazo. Un gran número de visitas al médico, son por qué algunas mujeres embarazadas sufren de dolores de cabeza. Dentro de las primeras 12 semanas de embarazo las hormonas crecientes juegan un papel en el desarrollo de los dolores de cabeza. El aumento del 40 % en el volumen de sangre que se produce durante el embarazo aumenta la presión dentro de los vasos sanguíneos y esto en sí mismo puede causar los dolores de cabeza durante el embarazo. Los dolores de cabeza durante el último mes de embarazo también pueden ser causados por una condición llamada preeclampsia, que se asocia con la presión arterial alta, la hinchazón y proteína en la orina. Es normal tener dolores de cabeza durante el embarazo debido a las razones anteriores o a las siguientes: Estrés La falta de sueño Vómitos Bajo nivel de azúcar Deshidratación La abstinencia de cafeína La abstinencia de nicotina La mala postura Cambios en la visión relacionados con el embarazo Lo que usted puede hacer para aliviar sus dolores de cabeza durante el embarazo es: Reducir el estrés, dormir más, aliviar las nauseas matutinas, comer con regularidad para evitar niveles bajos de azúcar en la sangre, beber cantidades adecuadas de agua pura, hacer una visita al quiropráctico o llevar a cabo consejos para corregir la postura. Es importante también evitar el exceso de consumo de medicamentos de venta libre, especialmente durante las primeras 12 semanas de embarazo. Consulte a un homeópata o un acupunturista sobre tratamientos para aliviar el dolor. Los dolores de cabeza en el embarazo a veces son aliviados, ya sea con compresas frías o calientes alrededor de la frente y en la parte posterior del cuello. Pídale a alguien que le de masaje de hombros y cuello cuando tenga dolores de cabeza agudos, ya que muchos son causados por la tensión en estas partes. Descansar en una habitación oscura y practicar respiración profunda de relajación; o relajarse en un baño o una ducha caliente a veces reduce el estrés y la tensión. Has intentado todo lo anterior y aún tienes un dolor de cabeza y estás embarazada: En este punto sería conveniente llamar a tu médico para pedirle un consejo, medicación o tratamiento.


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Clases de Yoga para mujeres embarazadas

Hablando de seguridad y comodidad durante el embarazo, qué mejor que hacer yoga, en vez de elevar tus preocupaciones. Hacer yoga durante el embarazo es algo seguro con un experto, y trae salud al cuerpo y al espíritu. Las clases de yoga para embarazadas ya están disponibles en línea o en gimnasios de fitness para que el embarazo sea saludable y lleve un buen ritmo. En los últimos años, la instrucción deportiva de yoga ha detectado un aumento en su reconocimiento. Debido a que la disciplina del yoga ha sido estudiada por más de 5.000 años, difícilmente podría ser denominado como una "tendencia " o "novedad". El yoga es un antiguo ejercicio que involucra posturas físicas, técnicas de respiración, así como las técnicas de relajación. Por otra parte, todos los que practican los ejercicios de yoga sin duda mejoran su flexibilidad general, la fuerza y el equilibrio.   Desde la idea de que la comodidad es el principal foco del yoga, tú estás segura de que esta será una buena experiencia. El Yoga impone la disciplina de tener tu postura de manera correcta para una buena circulación sanguínea y aliviar los esfuerzos del cuerpo para sostener la estructura sobre todo es importante para una mujer embarazada. Básicamente, el yoga puede ayudar y mejorar tu mente y cuerpo continuamente durante y después del embarazo. Durante el post parto, hacer yoga mejora el área de la pelvis y los abdominales para asegurarte de mantener la postura correcta, que es necesaria para evitar esos dolores de espalda y cuello en el embarazo, incluso si ya están presentes son una buena excusa para comenzar a practicar yoga como terapia.   Los ejercicios de respiración del yoga son de gran ayuda para una buena digestión, la circulación sanguínea y fortalecen el cuerpo. Existen posturas especiales para las mujeres embarazadas, recuerda que como deporte puede llevar a límites físicos, también recuerda que llevas una vida en tu vientre, así que no trates de sobrepasar tus limites, solo ejecuta las posturas especiales para el embarazo.   Recuerda que el yoga se basa en confort y seguridad, los ejercicios ayudan a tu cuerpo y mente a establecer el foco en las buenas intenciones no sólo durante el embarazo sino en toda su vida. Recuerda que debes tener una persona para guiarte en las posturas de yoga para asegurar la forma correcta de hacer el ejercicio o la pose y evitar lesiones y la incomprensión del proceso.


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Ecografía durante el Embarazo: una visita al mundo de tu bebé

Ecografía o ultrasonido para el embarazo es una tecnología impresionante. Con el ultrasonido, llegas a ver a tu bebé incluso antes de que sea un bebé completo. No existe ningún riesgo conocido para la madre o el bebé. El ultrasonido es una práctica segura y muy recomendada durante el embarazo. Las máquinas de ultrasonido utilizan ondas sonoras de alta frecuencia (250 veces más agudas de lo que puede ser escuchado por el oído humano), que son transmitidas a través de la pared abdominal para producir una imagen eco de tu pelvis. Al mover el transductor (transmisor de ultrasonidos) apropiadamente, diferentes áreas de tu anatomía, y de tu bebé son visibles, en la pelvis durante el embarazo. ¿Piensas que es muy temprano en tu embarazo, para una ecografía? El técnico de ultrasonido puede utilizar un transductor delgado en la vagina para visualizar el útero con más facilidad. Cuando esté más adelante el embarazo, se usa un gel conductor de ultrasonido que se coloca en la parte inferior del abdomen, para realizar el ultrasonido. La cantidad de información útil obtenida a partir de un examen de ultrasonido depende de varios factores. Por ejemplo, durante las exploraciones fetales, se puede encontrar la edad gestacional, o posibles malformaciones en el feto. El tamaño y la cantidad de líquido amniótico de la madre pueden limitar el detalle de un examen. Durante un examen de ecografía, se puede ver si el embarazo es de gemelos o múltiple, se puede ver la forma en que el bebé se coloca en el útero, la ubicación de la placenta, el corazón fetal y el movimiento del miembro, y la cantidad de líquido amniótico. Además, la medición de diferentes partes del feto se puede hacer con el fin de estimar la edad del bebé y para asegurar que el crecimiento fetal es normal. Las partes más impresionantes de la ecografía durante el embarazo es poder visualizar y escuchar los latidos del corazón del pequeño bebé, el pelo en la cabeza, sus rápidos movimientos o patadas, y su perfil. Si usted quiere saber el sexo de su bebé, se puede ver también, por lo general de las 18-20 semanas. En los últimos años, ha surgido una nueva tecnología de ultrasonido. La ecografía en 3D, de uso frecuente en el embarazo, esta prueba genera imágenes en 3D de tu bebé. Ahora, puedes ver exactamente a quien se parecerá antes de que nazca. Ya sea que lo sepas o no, es probable que haya una clínica ecografía del embarazo 3D cerca de ti. Tu médico puede incluso darte la satisfacción de ver tu embarazo con ecografía 3D en su oficina.


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Caminar como ejercicio durante el embarazo

¿Estás preocupada por los ejercicios adecuados para una mujer embarazada? Como mínimo, el caminar es una las mejores cosas que puedes hacer para ti y tu bebé. Es una gran manera de mantener tu forma física durante el embarazo, tonifica los músculos y todo ese aire fresco y la vitamina D también son buenos. Lo que es más, te ayudará a dormir bien y a mantener un estado de ánimo equilibrado. Lo mejor de todo es que ¡es gratis! Toma un paseo por el parque, camina a las tiendas a elegir ropa para ti o tu bebé, y termia con una reunión con tus amigas en un café. Y cuando el bebé por fin nazca, caminar regularmente puede ayudar a perder peso después del embarazo. Si todavía no eres una persona que no camina regularmente, comienza con un cómodo paseo y vigila tus sesiones para ir más rápido o caminar mas distancia. El objetivo es de 20 a 30 minutos tres veces a la semana, para empezar, y lo ideal es llegar hasta los 30 a 60 minutos todos los días para ver realmente los beneficios. Camina a paso ligero alternativo con un ritmo más lento y ejercita la parte superior del cuerpo, moviendo los brazos al caminar. Se consciente de tu postura, mantén la espalda recta y la cabeza con el cuello alineado. Trata de colocar los pies al caminar para que no se vuelvan hacia el exterior, que no sólo se presta al "contoneo del embarazo” también contribuye a tirar de tu pelvis hacia adelante y poner presión extra en tu columna vertebral, lo que puede traer esos dolores de espalda. Al caminar, tratar de colocar el talón en el suelo primero y luego rodar hasta los dedos de los pies, ya que es menos probable afectar las rodillas y los tobillos al tener bien apoyados los pies en el suelo. Pocas cosas en qué pensar: Tu centro de gravedad cambia durante el embarazo, es una buena idea usar zapatos entrenadores. Usa zapatillas que tengan suela deportiva especial, como de aire o gel, o zapatos para caminar. Si eres un poco mas aventurera o tienes la oportunidad de disfrutar de la naturaleza para hacer “off road” necesitaras botas con soporte para el tobillo, elige algo que ajuste bien y sea ligero. Sigue un ritmo moderado: Debes ser capaz de caminar y hablar ¡No exageres! Es fácil de seguir caminando hasta que has quedado agotada, y... ¡luego te darás cuenta de que tienes que caminar de regreso igual! Mantente hidratada - Lleva una botella de agua y tomar sorbos regulares. Esto puede parecer obvio, pero cuando la panza es demasiado grande para que puedas ver fácilmente donde vas a colocar los pies, tómalo con calma y evita caminos escarpados y desiguales.


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Como preparar un plan de dieta para el embarazo

Sientes que has entrado en una nueva fase de tu vida, ¿no? Para cada mujer el embarazo sería sin duda la fase más feliz de su vida. La emoción es la misma sin importar es el primer o el segundo. Al mismo tiempo, es una fase muy importante, donde tienes que tener buen cuidado de tu salud y la dieta. Cualquier desviación en tu salud también tendrá efectos adversos en el bebé. De modo que la dieta en el embarazo es muy importante en la fase de gestación. Durante el embarazo, debido a las náuseas y otros cambios físicos, es posible que no estés dispuesta a ingerir cualquier alimento. Pero por todos los medios debes comer lo suficiente. Lo ideal es comer de todo, variando la comida todos los días en vez de limitarse a la alimentación habitual, si es que no era equilibrada antes del embarazo. Es necesario tener una dieta adecuada en nutrición, a fin de mantenerse sanos tanto tu como tu bebé. Durante el embarazo, tu cuerpo va a estar constantemente trabajando en beneficio del bebé. Por lo que no se supone que debas estar sin comer más allá de 12 horas durante la noche y más de 4 horas durante el dia. Si ya has estado embarazada podrás notar que la energía se puede consumir más rápido, por lo tanto los carbohidratos deben ser algo elemental, a fin de mantener tus niveles de energía. Por otro lado, esto también ayuda a superar las náuseas hasta cierto punto. Es necesario incluir a cuatro porciones de productos lácteos cada día en tu dieta en el embarazo. Puede ser cualquier forma de productos lácteos, pero asegúrate de que tenga suficiente contenido de calcio que es necesario para la formación de huesos y dientes del bebé. Aparte de esto otro componente importante que debe incluir la dieta son los huevos. Los huevos son ricos en proteínas y nutrientes, si no te apetecen puedes optar por la proteína vegetal, como las leguminosas, pero evita los productos de soya ya que contienen organismos genéticamente modificados. Recuerda tomar al menos tienen dos porciones de vegetales verdes cada día. Estos son muy esenciales, ya que son necesarios para el equilibrio nervioso del bebé. Recuerda que el aguacate y el brócoli contienen ácido fólico una necesidad de cualquier embarazo, si no encuentras vegetales que contengan ácido fólico en temporada o en tu país, puedes recurrir a los suplementos, pero siempre es mejor todo lo natural. Te recomiendo que hables con tu ginecólogo en detalle para que puedas despejar todas tus dudas sobre la dieta en el embarazo y puedas preparar una tabla que te guie. Al mismo tiempo, también puede ser una buena idea acudir con un nutricionista para que haga una evaluación completa y te haga una dieta especial para ti. Hay pocas sustancias que contienen los alimentos que pueden causar complicaciones durante el embarazo. Es necesario recordar estos alimentos y evitarlos en tu dieta como la carne cruda, la papaya, el pescado con contenido de mercurio, etc. Contienen sustancias que deben evitarse definitivamente durante el embarazo. Se recomienda beber una gran cantidad de agua. Sigue estos puntos para preparar una dieta adecuada para tu embarazo, y darás a luz a un bebé sano.


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Bajar de peso después del embarazo

Como mujer, dar a luz a un hijo es la experiencia más gratificante, pero viene con muchos desafíos... como perder peso después del embarazo. Durante el embarazo, se han acumulado muchas libras de volumen adicional, y es natural querer deshacerse de ellas. No pierdas el ánimo: La pérdida de peso después del embarazo no sólo es posible, tampoco tiene porque ser muy difícil. Se paciente y constante en tus esfuerzos y verás los resultados en el tiempo correcto. Algunos consejos para perder peso después del embarazo a tener en cuenta: No esperes un milagro: el peso que has ganado durante todo el período de embarazo tomó 9 meses para acumularse. No esperes que desaparezca así como así. Las dietas drásticas no son recomendables para nadie, especialmente para las madres lactantes. Así que tomate tu tiempo, para entender el procedimiento de pérdida de peso y siempre busca algo equilibrado, olvídate de la dieta atkins y otras que causan serios problemas de salud. Con tiempo y equilibrio podrás volver a tu peso normal. Comienza lentamente: Permite que tu cuerpo se cure correctamente después del embarazo antes de comenzar con ejercicios con peso, aeróbics, etc. Se tarda de 2 a 4 meses para tiempo para que el cuerpo vuelva a su modo normal y recupere su fuerza. Mientras tanto, puedes hacer ejercicios ligeros como caminar, estiramientos, ejercicios de respiración y, en general tratar de estar activa, esto ayudará en el procedimiento de pérdida de peso. Come con sensatez: No hagas una dieta que robe nutrientes. Recuerda que estas alimentando a tu bebé, así que ten cuidado de incluir la comida nutritiva adecuada. Evita el exceso de grasa, especias y comida chatarra tanto como sea posible. Bebe mucha agua: Mantente hidratada, esto ayudará a tu cuerpo en el lavado de toxinas y es una buena manera de perder el exceso de peso después el embarazo. Evita las bebidas gaseosas, contienen mucha azúcar así como los jugos procesados, incluso los jugos naturales de fruta, traen una excesiva ingesta de glucosa, en vez de estos últimos opta por los jugos verdes. La lactancia ayuda: No es broma. Si estas amamantando a tu bebé, te ayuda a bajar de peso después del embarazo. Saca de tu mente esas dietas en las que te mueres de hambre, tener una dieta balanceada y nutritiva, es lo ideal. Ejercicio: No hay otra opción. El ejercicio de forma regular es una necesidad para la pérdida de peso rápida. Si te resulta difícil ir al gimnasio con regularidad, que es el caso con la mayoría de las nuevas mamás, haz un esfuerzo por, tratar de caminar, nadar, hacer yoga, o ir a trotar. Cualquier cosa te dará suficiente actividad física para quemar las calorías. Usa las escaleras en vez del ascensor, baila cuando te apetezca, toma la decisión de tener una vida activa. Si estás interesada en el ejercicio estructurado, puedes comprar un video de ejercicios. De manera que, puedas hacer ejercicio en la intimidad de tu hogar y de acuerdo a tu propio horario, Les Mills ofrece excelentes opciones que han estado desde hace más de una década en el mercado y se actualizan constantemente. A pesar de que la pérdida de peso después del embarazo es un poco difícil, no es imposible. Con ejercicio regular, una dieta adecuada y una gran determinación, pronto verás que vuelves a entrar en esos jeans que tanto te gustaban, una vez más!


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La alimentación en el embarazo

Es cierto que el embarazo cambia algo nuestra alimentación, sin embargo, no tanto como imaginas. Si ya estás acostumbrada a comer como es debido, no te supondrá ningún esfuerzo seguir los consejos para ganar peso durante el embarazo y alimentarnos a nosotras y a nuestro bebé como es debido. Las mujeres embarazas deben tomar suministros extra de vitaminas y proteínas que seguramente tu médico te indicará según tus necesidades. Pero además de los suplementos que te receten, deberás seguir unos consejos a la hora de alimentarte, así como evitar determinados alimentos que pueden ser perjudiciales en tu embarazo. El conocido dicho de ``comer por dos´´ es totalmente falso en cuanto a la cantidad se refiere, si es cierto que puedes tener pequeños ataques de hambre, pero no significa que tengas que comer mucho más de lo normal, sino que la comida y la cena serán menos copiosa y deberás repartir la cantidad habitual de comida en dosis a lo largo del día. En primer lugar, evita la comida rápida a toda costa, limítate a consumir alimentos frescos y si acudes fuera de casa a comer, asegúrate que se trata de lugares en los que puedes confiar plenamente. Si tu peso es apropiado, durante el primer trimestre del embarazo ni siquiera necesitarás aportar calorías extra, en el segundo trimestre bastará con ingerir 300 calorías más al día y 450 calorías en la recta final del embarazo. No pienses que se trata de una gran cantidad de comida extra, las 300 calorías del segundo trimestre las puedes adquirir, por ejemplo, con un zumo o un poco de arroz. No obstante, si tu peso no alcanza el considerado como normal según tu edad y estatura, o bien lo sobrepasas, deberás comentarlo con los especialistas que te indicarán qué alimentación debes seguir. Hay determinadas bacterias que crecen en los alimentos que no están cocinados y pueden provocarnos una enfermedad llamada listeriosis. Por esta razón debemos evitar comer alimentos crudos como el marisco, el ceviche, la leche que no esté pasteurizada, quesos blandos como el fresco, el brie o el camembert. Lo mismo ocurre con el embutido, carnes poco hechas o jamón serrano. Antes de comer pescado asegúrate que no contienen mercurio, metal que se considera peligroso para la formación de feto. Como es lógico, el alcohol debe evitarse a toda costa, pues puede producir anomalías físicas, problemas emocionales o de aprendizaje en el bebé. El tabaco es también algo que se debe abandonar durante todo el embarazo, pues si ya es perjudicial en estado normal, con un bebé creciendo en tu interior se triplican los daños. Existe un nutriente llamado colina que es muy importante consumir durante el embarazo y que, normalmente, no se incluye en los componentes de los suplementos que tomas. Por este motivo deberás obtener dicho nutriente mediante los alimentos, y se encuentra en cacahuetes, germen de trigo, remolacha, garbanzos, lentejas y arroz entre otros alimentos. No descuides tu alimentación durante el embarazo, come de forma saludable y de vez en cuando come algo dulce. Piensa en tu salud y en la de tu bebé.


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Consejos para acabar con las náuseas

Un síntoma común en toda embarazada son las náuseas y son bastante desagradables. Se supone que a medida que avance el proceso de gestación, a partir de las 11 semanas aproximadamente, desaparecen, sin embargo pueden llegar a ser realmente molestas. Por ello vamos a detallar algunos consejos para facilitarte estas primeras semanas y tratar de calmar las náuseas que tanto nos molestan. No a todas nos afectan los mareos y náuseas del mismo modo, por lo que vamos a distinguir entre las que los sufren por la mañana, tras la comida, por la tarde o bien, todo el día. Para aquellas que nada más levantarse cada mañana ya sientan su vientre como una lavadora o bien se mareen, uno de los trucos que pueden probar es dejar por la noche un par de galletas tipo María en la mesita de noche y al despertarte por la mañana, comerlas despacio antes de levantarte, permanece unos 10 o 15 minutos descansando y levántate sin prisas. Ya que uno de los posibles motivos por los que te mareas sea la falta de glucosa. Evita ingerir mucho líquido por las mañanas, ya que se vomitan más fácilmente y trata de desayunar lo que te pida el cuerpo, no tiene por qué ser algo común en el desayuno, pero evitarás que tu cuerpo lo rechace. Si por el contrario te aparecen estas molestias después de haber comido, puedes tomar una cucharada de leche condensada previa a la comida y tras unos diez minutos comenzar a comer. Evita tumbarte, pues es mejor hacer la digestión sentada y sobre todo si los vómitos han aparecido al final del embarazo, lo que se debe a la presión que ejerce el útero al estómago. No obstante, aunque no estés tumbada, es recomendable que después de las comidas, reposes una media hora. A algunas mujeres le aparecen estos síntomas a lo largo de la tarde y para mejorar la digestión por la tarde y la noche deberás desayunar bastante, comer algo menos y cenas muy poco. No te agotes durante el día o por la tarde te sentirás peor. Por último, si sufres a lo largo del día, trata de realizar muchas comidas pero de pequeñas dosis en lugar de pocas comidas de gran cantidad. Mastica bien todos los alimentos y no tengas prisa cuando comas. Las galletas de jengibre por ejemplo pueden ayudarte a combatir las náuseas. Evita los olores fuertes, bebe líquido para mantenerte hidratada y prepara los alimentos con los condimentos mínimos, es decir, evita las salsas fuertes o especias y cocina a la plancha o al vapor todo lo que puedas. Mantente activa a lo largo del día pero sin pasarte, haz pequeños descansos para no forzar a tu cuerpo y evita los ambientes cargados o calurosos, en ellos eres mucho más vulnerable a sufrir mareos. Aunque son algo normal en todas las embarazadas, si sigues los consejos que hemos mencionado, podrás tener un embarazo mucho más sencillo, sin necesidad de sufrir tanto.


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Pruebas durante el embarazo

Si estás embarazada o lo estás buscando y te sientes algo perdida en cuanto a pruebas médicas se refiere, no te preocupes, todas hemos pasado por eso y aunque es algo que a nadie le gusta, es necesario y nada del otro mundo. Además de las pruebas que tendrás que realizarte, tendrás que acudir cada cierto tiempo a tu ginecólogo para que te realice unas observaciones y poder llevar un seguimiento para confirmar que todo va perfectamente. Tras las 6 u 8 semanas desde que tuviste la primera regla deberás ir al médico para que te ponga en contacto con obstetras, matronas y ginecólogos pertinentes. Son muchas las pruebas a realizar durante los nueve meses de embarazo por lo que vamos a dividirlas por trimestres. Durante el primero de los trimestres, más concretamente entre la semana 10 y 14, deberás someterte a una ecografía de translucencia nucal, que sirve para detectar posibles anomalías cromosómicas en el feto, por lo que es de vital importancia y el procedimiento es muy similar al de una ecografía normnal, por lo que no debes temer ningún tipo de dolor. Una vez por trimestre deberás realizarte un examen de orina y sangre y en cada visita que realices al ginecólogo te someterá a una exploración, controlará tu peso así como la tensión. La primera ecografía, la temprana, se realiza entre las semanas 6 y 11, el Screening bioquímico tiene lugar entre las semanas 9 y 11 y nos permitirá saber si nuestro feto tiene algún tipo de malformación. Por último, la llamada biopsia corial entre las semanas 10 y 12 y consiste en el análisis de un pequeño fragmento de placenta, y para ello se introduce un catéter desde la vagina. Durante el segundo trimestre, durante la semana 14 y 16 deberemos someternos a un Triple Screeening y a una Alfafetoproteína, ambas son pruebas sanguíneas, mientras que la primera sirve para detectar problemas cromosómicos, la segunda se utiliza para establecer una correlación entre dos proteínas diferentes. No obstante, la amniocentesis que también se realiza en el mismo periodo de tiempo, ofrece un diagnóstico definitivo sobre las cromosomopatías, aunque no siempre se realiza dichas prueba. En la semana 16 se lleva a cabo la cordocentesis, una prueba para detectar malformaciones cromosómicas y que consiste en realizar una punción en el abdomen, pero siempre bajo control ecográfico y tras aplicar anestesia cutánea. En la semana número 20 se realiza una ecografía de nuevo y por último, ente la semana 24 y 28 se realiza en test de O’Sullivan, el cual sirve para detectar, en caso de que exista, la diabetes gestacional. En la recta final del embarazo, deberemos realizarnos otra ecografía entre las semanas 28 y 37 y como sabes, no es nada doloroso. A partir de la semana número 35 deberás realizar un cultivo vaginal para detectar las posibles infecciones de estreptococo, las cuales pueden ser transmitidas al feto en el parto, el procedimiento es totalmente indoloro y muy sencillo, simplemente se toma una muestra a través de un bastoncillo. Por último, a partir de la semana número 40 se realiza una monitorización digital, para controlar el desarrollo cardíaco del bebé y las contracciones de la madre, se realiza cuando el momento del parto está cerca y tiene una duración de unos 20 minutos. Ahora que ya conoces todas las pruebas no tienes nada que temer, asegúrate de realizar todas las necesarias para que tu parto sea lo más saludable posible y que tu bebé nazca sin problemas.


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Ejercicio durante el embarazo

El ejercicio es algo que todo el mundo deberíamos hacer, tanto las embarazadas como el resto de miembros de la sociedad, por ello es de lógica, si normalmente aporta unos beneficios, durante el embarazo también lo hace y tiene una gran importancia, pero como es obvio, no se trata de ejercicios convencionales, sino que requiere un mayor cuidado. Este tipo de ejercicios nos ayuda a fortalecer nuestros músculos para un parto mejor y además nos ayudará a dormir mejor. Si siempre has llevado una vida sedentaria tienes que hablar con tu médico para que te recomiende el tipo de ejercicio adecuado, y si tu embarazo es considerado de alto riesgo, no deberás moverte demasiado. Sin embargo, si tienes un embarazo normal y quieres mejorar tu forma física y ayuda a la formación sana de tu bebé, comienza con una actividad de tres veces por semana de unos 15-20 minutos de duración. No se trata de aguantar hasta que ya no podamos más o estemos faltas de aire, simplemente cuando veamos que no somos capaces de mantener una conversación con normalidad, deberemos parar. Eso sí, no olvides tener siempre que hagas ejercicio, una botella de agua cerca, mantente hidratada y ponte ropa cómoda y suelta. En cuanto a los tipos de ejercicios, si no eras antes el embarazo una persona muy activa, deberás realizar actividades suaves como por ejemplo caminar, ya que es muy beneficioso a nivel cardiovascular o puedes comprarte algún DVD de ejercicios específicos para embarazadas, en cualquier tienda de DVD’s encontrarás muchos de ellos. Si lo prefieres puedes inscribirte en cualquier clase de ejercicio aeróbico de baja intensidad. El baile es también una buena opción para entrenar el corazón y movernos, podemos seguir nosotras mismas los pasos en casa con ayuda de algún DVD o podemos apuntarnos a clases, pero tendremos que evitar en todo momento los saltos y las piruetas, y por último una de las mejores opciones, la natación, ya que al sentirnos ligeras en el agua nos evitamos tener que soportar el peso de la barriga una vez haya crecido y además nos permite trabajar todo el cuerpo. Los ejercicios mencionados son de carácter cardiovascular, no obstante, si lo que queremos es trabajar la flexibilidad y la fuerza, el yoga prenatal es muy recomendable ya que ayuda a mantener el cuerpo flexible y fortalecer los músculos. El estiramiento nos ayuda a mantener la elasticidad y los ejercicios de estiramiento son idóneos en el momento que finalices tus ejercicios cardiovasculares, por último, si antes del embarazo hacías ejercicio con pesas, ahora puedes seguir haciéndolo sin ningún problema, pero debes tener en cuenta que el peso a levantar debe ser algo menor, lo que podemos contrarrestar aumentando el número de repeticiones. Si en algún momento del ejercicio sientes dolor en la espalda o pelvis, te mareas o te sientes exhausta, para inmediatamente y acude a un especialista que pueda revisarte. Lo mismo ocurre con la incapacidad para andar, las hemorragias vaginales o la pérdida de líquido por la vagina, no son síntomas normales que debes consultar con el médico para poder estar tranquila. Sin embargo, si tomas las precauciones mínimas y sigues los consejos de tu médico, nada tiene por uqé salir mal, al contrario, se trata de algo que es beneficioso para ambos.


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