Nutrición

Bajar de peso después del embarazo

Como mujer, dar a luz a un hijo es la experiencia más gratificante, pero viene con muchos desafíos... como perder peso después del embarazo. Durante el embarazo, se han acumulado muchas libras de volumen adicional, y es natural querer deshacerse de ellas. No pierdas el ánimo: La pérdida de peso después del embarazo no sólo es posible, tampoco tiene porque ser muy difícil. Se paciente y constante en tus esfuerzos y verás los resultados en el tiempo correcto. Algunos consejos para perder peso después del embarazo a tener en cuenta: No esperes un milagro: el peso que has ganado durante todo el período de embarazo tomó 9 meses para acumularse. No esperes que desaparezca así como así. Las dietas drásticas no son recomendables para nadie, especialmente para las madres lactantes. Así que tomate tu tiempo, para entender el procedimiento de pérdida de peso y siempre busca algo equilibrado, olvídate de la dieta atkins y otras que causan serios problemas de salud. Con tiempo y equilibrio podrás volver a tu peso normal. Comienza lentamente: Permite que tu cuerpo se cure correctamente después del embarazo antes de comenzar con ejercicios con peso, aeróbics, etc. Se tarda de 2 a 4 meses para tiempo para que el cuerpo vuelva a su modo normal y recupere su fuerza. Mientras tanto, puedes hacer ejercicios ligeros como caminar, estiramientos, ejercicios de respiración y, en general tratar de estar activa, esto ayudará en el procedimiento de pérdida de peso. Come con sensatez: No hagas una dieta que robe nutrientes. Recuerda que estas alimentando a tu bebé, así que ten cuidado de incluir la comida nutritiva adecuada. Evita el exceso de grasa, especias y comida chatarra tanto como sea posible. Bebe mucha agua: Mantente hidratada, esto ayudará a tu cuerpo en el lavado de toxinas y es una buena manera de perder el exceso de peso después el embarazo. Evita las bebidas gaseosas, contienen mucha azúcar así como los jugos procesados, incluso los jugos naturales de fruta, traen una excesiva ingesta de glucosa, en vez de estos últimos opta por los jugos verdes. La lactancia ayuda: No es broma. Si estas amamantando a tu bebé, te ayuda a bajar de peso después del embarazo. Saca de tu mente esas dietas en las que te mueres de hambre, tener una dieta balanceada y nutritiva, es lo ideal. Ejercicio: No hay otra opción. El ejercicio de forma regular es una necesidad para la pérdida de peso rápida. Si te resulta difícil ir al gimnasio con regularidad, que es el caso con la mayoría de las nuevas mamás, haz un esfuerzo por, tratar de caminar, nadar, hacer yoga, o ir a trotar. Cualquier cosa te dará suficiente actividad física para quemar las calorías. Usa las escaleras en vez del ascensor, baila cuando te apetezca, toma la decisión de tener una vida activa. Si estás interesada en el ejercicio estructurado, puedes comprar un video de ejercicios. De manera que, puedas hacer ejercicio en la intimidad de tu hogar y de acuerdo a tu propio horario, Les Mills ofrece excelentes opciones que han estado desde hace más de una década en el mercado y se actualizan constantemente. A pesar de que la pérdida de peso después del embarazo es un poco difícil, no es imposible. Con ejercicio regular, una dieta adecuada y una gran determinación, pronto verás que vuelves a entrar en esos jeans que tanto te gustaban, una vez más!


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La alimentación en el embarazo

Es cierto que el embarazo cambia algo nuestra alimentación, sin embargo, no tanto como imaginas. Si ya estás acostumbrada a comer como es debido, no te supondrá ningún esfuerzo seguir los consejos para ganar peso durante el embarazo y alimentarnos a nosotras y a nuestro bebé como es debido. Las mujeres embarazas deben tomar suministros extra de vitaminas y proteínas que seguramente tu médico te indicará según tus necesidades. Pero además de los suplementos que te receten, deberás seguir unos consejos a la hora de alimentarte, así como evitar determinados alimentos que pueden ser perjudiciales en tu embarazo. El conocido dicho de ``comer por dos´´ es totalmente falso en cuanto a la cantidad se refiere, si es cierto que puedes tener pequeños ataques de hambre, pero no significa que tengas que comer mucho más de lo normal, sino que la comida y la cena serán menos copiosa y deberás repartir la cantidad habitual de comida en dosis a lo largo del día. En primer lugar, evita la comida rápida a toda costa, limítate a consumir alimentos frescos y si acudes fuera de casa a comer, asegúrate que se trata de lugares en los que puedes confiar plenamente. Si tu peso es apropiado, durante el primer trimestre del embarazo ni siquiera necesitarás aportar calorías extra, en el segundo trimestre bastará con ingerir 300 calorías más al día y 450 calorías en la recta final del embarazo. No pienses que se trata de una gran cantidad de comida extra, las 300 calorías del segundo trimestre las puedes adquirir, por ejemplo, con un zumo o un poco de arroz. No obstante, si tu peso no alcanza el considerado como normal según tu edad y estatura, o bien lo sobrepasas, deberás comentarlo con los especialistas que te indicarán qué alimentación debes seguir. Hay determinadas bacterias que crecen en los alimentos que no están cocinados y pueden provocarnos una enfermedad llamada listeriosis. Por esta razón debemos evitar comer alimentos crudos como el marisco, el ceviche, la leche que no esté pasteurizada, quesos blandos como el fresco, el brie o el camembert. Lo mismo ocurre con el embutido, carnes poco hechas o jamón serrano. Antes de comer pescado asegúrate que no contienen mercurio, metal que se considera peligroso para la formación de feto. Como es lógico, el alcohol debe evitarse a toda costa, pues puede producir anomalías físicas, problemas emocionales o de aprendizaje en el bebé. El tabaco es también algo que se debe abandonar durante todo el embarazo, pues si ya es perjudicial en estado normal, con un bebé creciendo en tu interior se triplican los daños. Existe un nutriente llamado colina que es muy importante consumir durante el embarazo y que, normalmente, no se incluye en los componentes de los suplementos que tomas. Por este motivo deberás obtener dicho nutriente mediante los alimentos, y se encuentra en cacahuetes, germen de trigo, remolacha, garbanzos, lentejas y arroz entre otros alimentos. No descuides tu alimentación durante el embarazo, come de forma saludable y de vez en cuando come algo dulce. Piensa en tu salud y en la de tu bebé.


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Cuatro tipos de frutas saludables para las mujeres embarazadas

Es conocido por todos que las mujeres embarazadas deben comer más frutas. Así que aquí te presentamos los siguientes cuatro tipos de frutas que son más adecuados para las mujeres embarazadas. 1. La Pera Pera es uno de los frutos más antiguos en China. Es dulce y jugosa, sabrosa y refrescante. Tiene propiedades para aliviar el calor y promueve la micción, humedece la garganta y reduce la presión, por lo que es útil para tratar el edema gestacional y la hipertensión gestacional. Lo que es más, sino que también desempeña un papel importante en la prevención y el tratamiento de la infección pulmonar y la hepatitis. Comer compota de pera con regularidad puede prevenir la sequedad de boca y los labios. No sólo se puede proteger su garganta, pero también es la mejor medicina natural para curar la neumonía, la bronquitis y la hepatitis.   2. El Caqui El Caqui es jugoso y dulce. Es una especie de fruta de alta calidad y bajo costo. Contiene varios tipos de vitaminas y oligoelementos tales como potasio, hierro, calcio, magnesio y fósforo. El contenido de sustancias minerales en el caqui es mucho más alto que algunas frutas como la manzana, pera y melocotón. Su valor nutricional y medicinal es adecuado para las mujeres embarazadas. Aunque el caqui tiene abundantes nutrimentos y efectos medicinales, también tiene desventajas. Caqui puede causar heces secas. Y cuando se combina con la proteína, se formará la precipitación, que afecta a la digestión y la absorción de los nutrientes.   3. Cítricos Los cítricos contienen gran cantidad de ácido cítrico, aminoácidos, carbohidratos, grasas, vitaminas, calcio, fósforo, hierro y otros nutrientes. Son una de las frutas preferidas para las mujeres embarazadas. La piel y semillas de los cítricos se conocen bien en la medicina tradicional china. Comer cítricos puede prevenir el escorbuto y nictalopía. Sin embargo, a pesar de los cítricos tiene un sabor delicioso, no es apropiado consumirlos en exceso. El comer cítricos en exceso fácilmente se puede provocar sequedad - calor, lo que dará lugar a la estomatitis, periodontitis y faringitis. Las mujeres embarazadas no deben comer más de 3 frutas citricas todos los días, con un peso total de menos de 250 gramos.   4. Higos Estas frutas son ricas en diversos tipos de aminoácidos, ácidos orgánicos, magnesio, manganeso, cobre, zinc, boro y vitaminas. No es sólo un tipo de fruta con alto contenido nutricional, también tiene efectos medicinales. Puede ayudar a disipar el calor y materiales tóxicos. Es especialmente eficaz en el tratamiento de hemorroides, diarrea y dolor de garganta.   Todas las frutas realmente son muy nutritivas. Sin embargo, las fibras crudas y con algunos nutrientes específicos en las frutas son inferiores a los vegetales de hoja verde. Las frutas y las verduras tienen diferente valor nutricional y medicinal, por lo que no pueden ser reemplazados entre sí. Por lo tanto, al ir de compras, hay que prestar atención en la elección de las frutas y verduras, a fin de mantener el equilibrio nutricional.


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