La alimentación en el embarazo



Es cierto que el embarazo cambia algo nuestra alimentación, sin embargo, no tanto como imaginas. Si ya estás acostumbrada a comer como es debido, no te supondrá ningún esfuerzo seguir los consejos para ganar peso durante el embarazo y alimentarnos a nosotras y a nuestro bebé como es debido.

Las mujeres embarazas deben tomar suministros extra de vitaminas y proteínas que seguramente tu médico te indicará según tus necesidades. Pero además de los suplementos que te receten, deberás seguir unos consejos a la hora de alimentarte, así como evitar determinados alimentos que pueden ser perjudiciales en tu embarazo. El conocido dicho de “comer por dos´´ es totalmente falso en cuanto a la cantidad se refiere, si es cierto que puedes tener pequeños ataques de hambre, pero no significa que tengas que comer mucho más de lo normal, sino que la comida y la cena serán menos copiosa y deberás repartir la cantidad habitual de comida en dosis a lo largo del día.

En primer lugar, evita la comida rápida a toda costa, limítate a consumir alimentos frescos y si acudes fuera de casa a comer, asegúrate que se trata de lugares en los que puedes confiar plenamente. Si tu peso es apropiado, durante el primer trimestre del embarazo ni siquiera necesitarás aportar calorías extra, en el segundo trimestre bastará con ingerir 300 calorías más al día y 450 calorías en la recta final del embarazo. No pienses que se trata de una gran cantidad de comida extra, las 300 calorías del segundo trimestre las puedes adquirir, por ejemplo, con un zumo o un poco de arroz. No obstante, si tu peso no alcanza el considerado como normal según tu edad y estatura, o bien lo sobrepasas, deberás comentarlo con los especialistas que te indicarán qué alimentación debes seguir.

Hay determinadas bacterias que crecen en los alimentos que no están cocinados y pueden provocarnos una enfermedad llamada listeriosis. Por esta razón debemos evitar comer alimentos crudos como el marisco, el ceviche, la leche que no esté pasteurizada, quesos blandos como el fresco, el brie o el camembert. Lo mismo ocurre con el embutido, carnes poco hechas o jamón serrano. Antes de comer pescado asegúrate que no contienen mercurio, metal que se considera peligroso para la formación de feto.

Como es lógico, el alcohol debe evitarse a toda costa, pues puede producir anomalías físicas, problemas emocionales o de aprendizaje en el bebé. El tabaco es también algo que se debe abandonar durante todo el embarazo, pues si ya es perjudicial en estado normal, con un bebé creciendo en tu interior se triplican los daños.
Existe un nutriente llamado colina que es muy importante consumir durante el embarazo y que, normalmente, no se incluye en los componentes de los suplementos que tomas. Por este motivo deberás obtener dicho nutriente mediante los alimentos, y se encuentra en cacahuetes, germen de trigo, remolacha, garbanzos, lentejas y arroz entre otros alimentos.
No descuides tu alimentación durante el embarazo, come de forma saludable y de vez en cuando come algo dulce. Piensa en tu salud y en la de tu bebé.