Consejos para acabar con las náuseas



Un síntoma común en toda embarazada son las náuseas y son bastante desagradables. Se supone que a medida que avance el proceso de gestación, a partir de las 11 semanas aproximadamente, desaparecen, sin embargo pueden llegar a ser realmente molestas. Por ello vamos a detallar algunos consejos para facilitarte estas primeras semanas y tratar de calmar las náuseas que tanto nos molestan.

No a todas nos afectan los mareos y náuseas del mismo modo, por lo que vamos a distinguir entre las que los sufren por la mañana, tras la comida, por la tarde o bien, todo el día. Para aquellas que nada más levantarse cada mañana ya sientan su vientre como una lavadora o bien se mareen, uno de los trucos que pueden probar es dejar por la noche un par de galletas tipo María en la mesita de noche y al despertarte por la mañana, comerlas despacio antes de levantarte, permanece unos 10 o 15 minutos descansando y levántate sin prisas. Ya que uno de los posibles motivos por los que te mareas sea la falta de glucosa.

Evita ingerir mucho líquido por las mañanas, ya que se vomitan más fácilmente y trata de desayunar lo que te pida el cuerpo, no tiene por qué ser algo común en el desayuno, pero evitarás que tu cuerpo lo rechace.

Si por el contrario te aparecen estas molestias después de haber comido, puedes tomar una cucharada de leche condensada previa a la comida y tras unos diez minutos comenzar a comer. Evita tumbarte, pues es mejor hacer la digestión sentada y sobre todo si los vómitos han aparecido al final del embarazo, lo que se debe a la presión que ejerce el útero al estómago. No obstante, aunque no estés tumbada, es recomendable que después de las comidas, reposes una media hora.

A algunas mujeres le aparecen estos síntomas a lo largo de la tarde y para mejorar la digestión por la tarde y la noche deberás desayunar bastante, comer algo menos y cenas muy poco. No te agotes durante el día o por la tarde te sentirás peor.

Por último, si sufres a lo largo del día, trata de realizar muchas comidas pero de pequeñas dosis en lugar de pocas comidas de gran cantidad. Mastica bien todos los alimentos y no tengas prisa cuando comas. Las galletas de jengibre por ejemplo pueden ayudarte a combatir las náuseas. Evita los olores fuertes, bebe líquido para mantenerte hidratada y prepara los alimentos con los condimentos mínimos, es decir, evita las salsas fuertes o especias y cocina a la plancha o al vapor todo lo que puedas.

Mantente activa a lo largo del día pero sin pasarte, haz pequeños descansos para no forzar a tu cuerpo y evita los ambientes cargados o calurosos, en ellos eres mucho más vulnerable a sufrir mareos. Aunque son algo normal en todas las embarazadas, si sigues los consejos que hemos mencionado, podrás tener un embarazo mucho más sencillo, sin necesidad de sufrir tanto.