Archivo Diario: 11/09/2015


¿Qué debemos tener en cuenta los padres primerizos para elegir la cuna?.

Cuando vamos a ser padre primerizos generalmente muchas de las cosas que precisará nuestro bebé no las tendremos y tendremos que comprarlas nuevas y otras puede que algún familiar nos las preste. Pero pronto todos empezamos a planificar que es lo que vamos a necesitar para nuestro bebé: cosas que serán imprescindibles, otras no lo serán pero las compraremos pensando que nos facilitarán la paternidad y otras las acabaremos comprando por capricho pero en detrás de todas ellas habrá una meditación por hacer la mejor compra para nuestro bebé y esto no significa la más cara sino la que combine: calidad-comodidad-precio. Los padres primerizos antes de elegir que comprar para nuestro bebé le damos mucha importancia a la calidad-comodidad-precio.   La cuna es una de las cosas que todos los padres consideramos imprescindibles. Y aunque elegirla no suele correr prisa porque cuando nace nuestro bebé solemos utilizar más el capazo o la mini-cuna y es a partir de los 3 o 4 meses cuando la utilizarían, sí que es algo que prácticamente todos queremos tener antes del nacimiento. Así que para todos esos padres primerizos que están en proceso de búsqueda de la mejor cuna para su bebé os vamos a dar unos aspectos básicos que se deben tener en cuenta a la hora de elegirla. Los padres solemos elegir la cuna del bebé antes de su nacimiento a pesar de que posiblemente no la use hasta los 3 o 4 meses.   El primer y principal aspecto que debemos tener en cuenta todos los padres es que la cuna que elijamos cumpla los requisitos y garantías en materia de seguridad: que no esté hecha ninguna de sus partes con materiales tóxicos, que los tamaños sean los adecuados, en definitiva que sea una cuna segura para nuestro hijo. La norma UNE-EN 716-1/2:2008 es la que dicta las características y requisitos que debe cumplir una cuna para poder venderse con total garantía: Una cuna segura debe estar diseñada pensando en que el bebé no pueda caerse ni salirse fácilmente. Las barreras deben tener una distancia que impida que el bebé pueda quedar atrapado por su cabeza, esto es que no debe quedar entre los barrotes un espacio de 6 cm. Los barrotes deberán ser verticales. La profundidad de la cuna sin tener en cuenta el colchón deberá ser de mínimo 60 cm y 50 cm desde el colchón hasta la parte superior del riel. Las cunas deben tener una base firme y cualquier sistema mecedor tiene que poderse bloquear por parte de los padres. Imprescindible que las cunas no tengan elementos decorativos que sobresalgan ya que son peligrosos para los niños y presentan riesgos varios como el de estrangulamiento. Si tienen barrera abatible debe poder ser bloqueada con seguridad.   Al elegir la cuna los padres debemos asegurarnos que está fabricada teniendo en cuenta todos los requisitos y garantías en materia de seguridad.   En caso de que los padres decidiéramos comprarla de segunda mano o nos la hayan prestado, también es importante que tengamos en cuenta los siguientes aspectos: Asegurarnos de que la cuna que vamos a comprar o nos van a prestar no tenga más de 10 años y si tiene menos, que no haya sufrido modificaciones ni tenga desperfectos. Que cumpla los requisitos en cuanto a las medidas de profundidad de las que hemos hablado anteriormente. No usar cunas viejas con diseños de cabecera y pie de cuna, ya que la cabeza del niño pueda quedar atrapada en la apertura entre el riel y los espacios de la esquina del cabecero.   Y hasta aquí todos los aspectos que los padres primerizos debemos tener en cuenta antes de comprar o usar una cuna prestada. Detrás del uso de la cuna hay muchas otras recomendaciones para disminuir al mínimo nivel los riesgos a los que puedan estar expuestos nuestros bebés y en breve os hablaremos de ellos.


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